2015/07/29

Silencios.

Silencio… cruel destino para el receptor paciente; arma inusitada de quien no espera y sólo aguarda, mientras la agonía del interlocutor incrementa su desafección hacia el otro.

Silencio… excusa de necios amparados bajo la sombra de la timidez, disfrazada de escucha para evitar sorpresas de quien no se desea… y al final… silencio, ese que no se percibe porque siempre estuvo maquillado; y aclamado por quienes supieron hacer del defecto virtud; curiosos voceras de un sinsentido premonitorio de un estado.

Silencio… el que se busca para vencer, el que libera egos y hunde al esperante, el que vacía las almas en un viaje, al final, a ningún lado; lejos del destino anhelado en una parodia perenne aprendida por costumbres y lecturas. Barrera que protege al autor del lector, quien osa pero no logra,  porque el silencio todo lo tapa.

Silencio… averno de la elocuencia, antología de un disparate para quien sufre con la espera dilatada en el tiempo mientras se aclama al vanidoso por su audacia. Cruel recompensa para el necesitado; inusitado triunfo para el hablante. Paupérrimo final hipócrita.

Silencio… rumores escondidos.






Que el tiempo no os cambie.

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