Que paren que me bajo.
Estoy harto, hastiado, deprimido… Estamos ultimando la
construcción de un mundo sin sentimientos, parapetado en el paradigma liberal
del “yo” sin considerar el nosotros. Un mundo que busca vida más allá de
nuestra atmósfera, con inversiones cuantiosas en investigaciones que no sabemos
dónde nos llevarán ni a qué nos conducirán. Un mundo descarnado en el que la
evasión fiscal es la tónica general de los líderes mundiales, en todos los
campos de la sociedad, quienes lejos de sentirse avergonzados, osan darnos
lecciones de moral y ética sin considerar sus “orgías” evasoras; esas que en
vez de esconderse son utilizadas como arma arrojadiza para afear conductas por
el hecho de “ser de los míos”.
Un mundo que adoctrina en la competitividad y el egoísmo
social, económico y laboral, que considera el éxito la base del crecimiento y
aniquila a los sufridores perpetuos, situándolos a la sombra de la caridad para
evitar que sean un peligro para el status propio y el statu quo mundial.
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| Prueba de vida de Boko Haram de las niñas secuestradas hace dos años. |
Un mundo que invierte en tecnología militar, en satélites avanzados
y en nuevas formas de aniquilación; que considera un logro hacer saltar en
pedazos países enteros por asegurar puestos en la órbita del poder político;
que cuestiona el papel de la ética y la moral en pos de la imagen física como
paradigma de éxito, y permite que sus mujeres sean asesinadas a manos de
hombres sin escrúpulos para quienes no hay antídotos en su diabólico proceder.
Un mundo que encuentra agua en Marte pero permite que sus
niños mueran de hambre por ausencia de inversiones; que es incapaz de encontrar
a una organización criminal que secuestra a 100, 200, 400 mujeres en una
escuela para convertirlas a la fe verdadera, y que no destina ni un euro,
dólar, yen o libra a acabar con esa lacra.
Un mundo más pendiente de las tiranteces entre potencias
internacionales que de construir un mundo mejor que el que hemos heredado, y
que consiente que un espacio de ocio sea el escenario de una masacre
indiscriminada por no compartir credos o ideologías.
Un mundo que consiente el saqueo desde las élites políticas,
el amiguismo y el chanculleo, y del que somos cómplices con nuestro voto.
Y mientras todo esto sucede, los niños mueren de hambre sin
posibilidades de aspirar a, simplemente, vivir. Las mujeres siguen muriendo,
desapareciendo o siendo violadas. El medio ambiente se deteriora bajo prácticas
abusivas para beneficio de unos pocos. Y nuestros mayores acaban sus días como
benefactores de familias enteras.
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| Una niña siria se rinde ante una cámara fotográfica |
Y yo… yo me bajo porque ya no puedo más.


Julián me sumo a tu entrada.
ResponderEliminarMe gustaría echar el freno de golpe para que se cayeron todos esos personajes que bailan al son que más le interesa a ellos.
Estudié trabajo social porque creo en un mundo con Estados del bienestar, consiguiendo como administración necesidades básicas para un población real.
Pero después de casi 20 años trabajando sigo saltando obstaculos y afianzando cada vez más la idea de..."todo lo que te pase dependerá de con quién te encuentres en el camino".
Por desgracia hemos construido un mundo en el que hay quien viaja en avión, en ave, en trenes de alta velocidad, en ferraris y otras muchas personas.... Intentando crearse un buen calzado....
Yo quiero echar el freno, que se bajen todos esos individualistas y que podamos seguir viajando los que de verdad vemos un nosotros antes que un yo"
...empezar por repensar los valores...
ResponderEliminarGracias amigos por vuestros comentarios. Toda esta situación me produce una enorme tristeza e impotencia, por eso valoro aún más tener a gente tan sana y honesta entre mis amig@s. Las penas con pan son menos. Aun así a seguir luchando por un mundo mejor.
ResponderEliminarReflejas en tus líneas mi angustia, mi hastío, mi hartazgo y sobre todo mi vergüenza por sentirme cómplice de un mundo que deploro. Cómplice por no ser capaz de frenar de alguna manera este viaje a un mundo cada vez más deshumanizado y falto de valores.
ResponderEliminarGracias M.J.
Desolador el panorama. Somos capaces de dormir por la inconsciencia o la distancia, y porque tenemos la inmensa suerte de que a nuestro alrededor sólo ocurren cosas pequeñas y sencillas, la esencia de una vida plena. Qué injusticia que no todas la personas y en todos los lugares suceda lo mismo...
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