2020/01/24

Disfrutando Cuenca: Cuevas de Velasco.



Cuevas de Velasco, en Cuenca, es una delicia para los sentidos. 
(Puedes ver todas las imágenes de Cuevas de Velasco en el siguiente enlace: https://manuelju.jimdosite.com/zascandileando/ o pinchando en las imágenes de este post)

Panorámica de Cuevas de Velasco desde la carretera de entrada (o salida).

Enclavado en plena Alcarria, a la espalda del Alto de Cabrejas, el pueblo destila buen gusto por doquier. 

Aprecio un gran respeto hacia su pasado y su presente, aunque una gran incertidumbre hacia su futuro. 

Pasear por sus calles me resulta muy agradable y elegante a la par. Son calles bien construidas, consecuentes con el paisaje del pueblo, sabedoras de su deambular en un entorno agreste, rudo, moldeado por el agua y el viento, en una mezcla casi imposible entre La Alcarria y La Serranía. 

Me sorprende el número de casas en las que se aprecia cotidianeidad, con persianas levantadas, una gran querencia hacia el sol de media mañana y un leve murmullo del televisor que se oye desde fuera. Se nota que el frío, cuando llega, es de verdad. 

Recorriendo los senderos bien delimitados que conducen a las cuevas, situadas al abrigo del cerro (y que dan nombre al pueblo), me adentro en sendas trabajadas, moldeadas por años de usos residenciales rurales a los que el clima y el paisaje vacunó contra el transcurrir del tiempo, quedando impávidas, aletargadas, expectantes ante los nuevos tiempos; esos que, al fin y a la postre, juegan en contra de su presente y su futuro. 

Alguna de las cuevas que abundan en el pueblo
Cuando decido volver a los límites urbanos que circundan el pueblo, el murete de piedra que sigo en mi deambular me lleva a la Cruz del Cura, un rollo de justicia en el camino de La Carrasquilla que nos indica que Cuevas fue, en tiempos pasados, un pueblo que gozaba del privilegio de impartir justicia (gracias por la información al magnífico blog http://cuevasdevelasco.blogspot.com/, y que os recomiendo visitar) . Me gustan estas construcciones; revelan un pasado destacado. 

No puedo irme del pueblo sin visitar el lavadero octogonal romano, uno de los más importantes de la provincia de Cuenca por su diseño y antigüedad. ¡Realmente espectacular! Digno de ser visitado; no todos los días podemos encontrar una construcción romana conservada con tanto esmero. 

Desando el camino del lavadero en dirección a la Iglesia y a la Plaza Mayor. Me fascina observar el contraste evidente entre las construcciones habitadas, aunque sean en breves temporadas, y esas otras en las que el tiempo se detuvo, camino de una hundimiento que llegará más pronto que tarde, por mucho que alguien quisiera remediarlo. Y aún así me reitero en la elegancia que destila la localidad, como si su situación sabida de Mirador Alcarreño la salvase del desasosiego a futuro que se intuye en la mayor parte de la España despoblada –que no Vaciada-, buena parte de la provincia de Cuenca incluida. 

Cuevas de Velasco es un buen sitio para abstraerse y parar el tiempo; para escuchar el viento y degustar el tenue sonido de la naturaleza, roto en ocasiones por el pitido del tren que, atravesando el valle, se lleva las esperanzas de un pueblo. 

Yo sigo pensando que un lugar tan bello no merece un final tan triste. Y por eso, sigo apostando y recorriendo los pequeños pueblos de Cuenca.

Que el tiempo no os cambie.

1 comentario:

  1. Gracias por recuperar la memoria y despertar las ganas de visitar y de asegurar un futuro para tantos lugares

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